Buenos días.
Aunque no tengo grandes esperanzas de que te llegue esta carta, no puedo callar lo que ahora siento, por si te llega. Así que lo hago por mí, para no tener que avergonzarme de mi silencio.
La terrible dana de Valencia me ha sacudido de tal modo que ya no puedo ceder al desánimo que antes me dominaba, del que os hacía responsables a tí y a tus equivalentes en otros partidos.
Ahora veo que mi pereza social es igualmente responsable y que debo superar el aislamiento y buscar un modo de mejorar el mundo.
Creo que si entraste en política seguramente fue también por un sincero impulso de mejorar el mundo.
No sé cuál es la causa, pero te has desviado de esa intención, a lo mejor sin darte cuenta. Ahora hace tiempo que solo se te ve enredado en la lucha partidista y estás olvidando que lo único que te puede justificar como político es el bien de las personas.
Estás ahí para procurar que ganemos paz, bienestar, expectativas de futuro y confianza en nuestras vidas. Eso aconseja que tu talante sea de colaboración. Y siempre de contención y prudencia. Porque no eres tú quien gobierna hoy. Y de momento necesitamos ser gobernados.
Pero parece que te resulta más fácil seguir en la refriega continua con tus adversarios y gritarles sin parar lo mismo que ellos te gritan.
Tendrás que romper esa inercia de algún modo. Necesitamos que lo hagáis, tanto tú como ellos, porque los tiempos están cambiando y ya ves que la naturaleza está dañada y empieza a defenderse de nosotros.
No podemos ponernos frente a la naturaleza. No hay defensa posible ante su magnitud, que es de escala superior a la humana. Tenemos que escuchar y adaptarnos a lo que ella quiere.
Parece que el impacto de esta dana no te lo ha dejado claro, pero si eres capaz de volver a la calma lo verás: es necesario que empecemos a colaborar y hacernos responsables unos de otros.
En el ámbito político eso empieza por superar la crispación con la que nos abrumáis y empezar a veros como personas (que es lo que sois), no como enemigos (que no lo sois). Y luego probar a ver si podéis poneros de acuerdo en las cuestiones básicas.
Para activar soluciones a largo plazo, hay muchos temas que necesitan que te pongas de acuerdo con el gobierno y eso necesita esfuerzo diario por su parte y por la tuya. Así, cuando gobiernes, no tendrás que derogar tantas leyes ni volver a legislar, todo tendrá tiempo de funcionar y todos ahorraremos recursos.
Para hablar solo de lo inmediato, hecho evidente por la catástrofe:
Necesitamos que los edificios dañados no se reconstruyan otra vez en suelo inundable o de otro tipo de riesgo, sino en lugar seguro.
Que los ayuntamientos no dependan de las licencias urbanísticas para financiarse.
Que los sistemas de alerta temprana a la ciudadanía en caso de catástrofe no sean gestionado por políticos, sino por profesionales con experiencia que sepan hacerles frente.
Que los protocolos de actuación en caso de catástrofe natural se modifiquen para priorizar la rapidez de la respuesta. En esto no debe haber dudas entre estado y autonomías.
Que se elimine toda ambigüedad en cuanto a las competencias y la cadena de mando en caso de catástrofe.
Bastante sería eso de momento.
He dicho lo mismo a quien gobierna, de forma mucho más dura y exigente. Pero tú no pierdas de vista que, aunque no gobiernas, trabajas ya para nosotros. Recuérdalo, porque los ciudadanos nos alejamos cada vez más de los políticos y todo el sistema se pone en peligro.
Yo me pongo en marcha para encontrar formas de ayudar. Sé que otros también lo hacen. Anímate tú a cambiar la mirada y recordar que trabajas para las personas. Que pueda ver tu cambio de actitud y recobrar la confianza.
Un saludo
Julián Jesús Casabón Gracia
Gayana 2
50400 Cariñena